Iglesia de San Joaquín

El interior del templo es sencillo y austero, formado por una nave principal y dos laterales en los que podemos encontrar las imágenes más veneradas y devotas del municipio.

Construida en el emplazamiento de una antigua Capilla dedicada a Nuestra Señora del Mar que había en lo alto del pueblo.

En honor a San Joaquín, patrón de Garrucha, se inauguró en 1861, aunque su construcción duraría unos años. Tiene una fachada muy peculiar, siendo muy poco habitual para este tipo de edificios, lo que la convierte en una iglesia única.

Además de la Patrona, podemos encontrar otras imágenes como Nuestra Señora de la Amargura, Cristo de la Expiración, Cristo del Perdón y la Verónica.

En el ábside, antiguamente cubierto por un retablo gótico-mudéjar, obra del escultor albojense Alfredo Fábrega, que fue destruido durante la Guerra Civil, podemos contemplar unas pinturas al fresco realizadas por Luis Cañadas, uno de los más ilustres representantes del movimiento indaliano y restaurados por el artista local Félix Clemente Gerez. A ambos lados del altar mayor se encuentran dos tallas que representan a San Joaquín y a la Virgen del Carmen.

Frente a ella, en la plaza y desde 1951 está situada la imagen de la Inmaculada mirando al mar, una escultura en mármol blanco de Macael apoyada sobre un pilar del mismo material que fue extraído del mar por un pesquero garruchero.