Día de La Vieja

Es sin duda una tradición muy peculiar no solo en Garrucha sino en muchos pueblos de la comarca y el dulce típico que sólo se hace para este día y que todo el mundo lleva al campo es el “hornazo” que se trata de un bollo dulce y alargado con un huevo cocido dentro aunque también el huevo puede ser de chocolate para los más pequeños.

El día de la vieja o “vieja remonona” como se le conoce en el levante almeriense es una fiesta propia de esta zona, de origen pagano y que se celebra justo 20 días antes del Miércoles de Ceniza.

La tradición en este día manda que todas la familias se desplacen al campo para pasar el día desde primeras horas de la mañana hasta que oscurece.

Son los niños quienes mas disfrutan este día pues son los encargados de “partir la vieja”. La Vieja consiste en la confección de una muñeca artesanalmente con cañas o maderas formando una cruz latina para dar forma al cuerpo y los brazos. La cabeza es una bolsa llena de caramelos que se envuelve en un trozo de tela donde se pinta la cara y para la ropa se suele usar papel de seda de llamativos colores.

Consta de falda rizada, pañuelo, delantal, camisa y mantón. Actualmente hay establecimientos que las ponen a la venta varias semanas antes de este particular día para todos aquellos que no han tenido tiempo o simplemente no saben hacerla, así pues nadie se queda sin su vieja.

Al llegar al campo se clava la vieja en el suelo y comienza un día de convivencia al aire libre, lleno de juegos y diversiones. Después de comer, a media tarde los niños se ponen en fila y comienzan a tirar piedras a la cabeza de la vieja hasta que consiguen romperla y hacerse con el preciado tesoro que guarda dentro.

Desde antaño mientras las familias se van al campo es tradición cantar una canción típica para este día:

“La Vieja Remonona que triste que está
pensando en la paliza que le van a dar,
le tiran de los moños y del delantal,
en la Casa Gerencia la vamos a matar”